¨Lo único que puedo decirles a ustedes es que si me hacen una pregunta y no sé la respuesta, les diré directamente que no sé la respuesta, pero también buscaré la forma de encontrarla, y cuando la tenga, se la daré. ¨

lunes, 31 de enero de 2011

En mi habitación.

Me gusta tener mi espacio. De vez en cuando, y cada vez más en cuando, necesito tumbarme en la cama. Escuchar una canción ( sí, tiene que ser exactamente una que me entra en gana, o en su defecto un grupo o cantautor apetecido). Cerrar los ojos y recrear momentos. Me encanta recrear momentos. Momentos que guardo con cariño, instantes congelados tan preciados que me cuesta revivirlos con objetividad. Otras veces los invento. Cambio finales por los que me gustaría que hubiesen existido. Reproduzco e interpreto conversaciones basándome en la personalidad de mi o mis interlocutores, no crean que manipulo, incluso a veces escucho cosas que no me gustan. Pero es un dolor de manifiesto, puede llegar a ser hasta bonito.
Mi imaginación vuela mucho más lejos que mis actos. Y a mi me encanta perderme en ella. Pero no quiero que agarre la realidad, le haga un nudo y la distorsione. No quiero que pinte de colores lo que solo tiene blanco y negro. No quiero vivir sin sentir, sin palmar, sin mañana.
Pero a mi me encanta perderme en ella.
Aunque más me encantaría que ella se perdiese en mí.

Por eso me aterra la idea de habitación compartida. De territorio invadido. De falta de intimidad.
A veces pienso lo complicado que debe ser vivir en pareja.